Amy Goodman
“Antes no temía a los aviones no tripulados, pero ahora, cuando los
veo sobrevolar, me pregunto: ¿seré la próxima víctima?”. Este es el
testimonio de Nabila Rehman, una niña de 9 años de edad del noroeste de
Pakistán, que resultó herida en un ataque estadounidense con avión no
tripulado hace un año, en la pequeña localidad de Ghundi Kala. Nabila
vio a su abuela, Mamana Bibi, volar en pedazos en el ataque. Su hermano,
Zubair, también resultó herido. Su caso ha vuelto a centrar la atención
en el polémico programa de asesinatos selectivos que se ha vuelto
central en la política exterior y en la estrategia de guerra del
Presidente Barack Obama a nivel mundial.

