Amy Goodman
El petróleo es fuente de mucho dolor en el mundo. En cada lugar del
planeta en donde se extrae petróleo, la población sufre todo tipo de
daños, desde golpes de Estado y dictaduras, hasta contaminación,
desplazamiento y muerte. Los oleoductos tienen fugas, las refinerías
pueden explotar, los buques petroleros se averían y en las plataformas
petroleras de aguas profundas se pueden producir explosiones. La sed de
petróleo altera la democracia y el clima. No muy lejos de los
florecientes yacimientos de fracturación hidráulica de Colorado,
Frederic “Rick” Bourke está encerrado en una prisión federal de mínima
seguridad. Su crimen: haber denunciado hechos de corrupción y una red de
sobornos en la región del Mar Caspio, rica en petróleo.

